MADRID 17 Nov. – El Banco de España ha animado a los bancos del área del euro a colaborar entre ellos para tratar de «contener al máximo» los costes asociados al despliegue del euro digital.
«Somos conscientes de la preocupación que existe en la banca acerca del esfuerzo de inversión que puede suponer el euro digital», ha afirmado el director general adjunto de Operaciones, Mercados y Sistemas de Pago del Banco de España, Carlos Conesa, durante su participación en un acto sobre el euro digital celebrado recientemente.
«Queremos animar a la industria a que continúe investigando e identificando sinergias que puedan explotar para contener al máximo estos costes», ha agregado Conesa.
El director general adjunto del instituto emisor ha puesto como «ejemplo claro» las oportunidades de mutualización a la hora de hacer proyectos conjuntos por parte de grupos de entidades bancarias. Según el Banco de España, esto ayudará a «aliviar significativamente» las necesidades de inversión asociadas al euro digital.
Conesa también ha enfatizado que todavía es necesario continuar con los desarrollos técnicos, aunque ha indicado que el ‘rulebook’ actual, que contiene buenas prácticas y estándares técnicos, ya es una versión «muy madura».
En este sentido, el objetivo del Eurosistema es conciliar la utilidad y usabilidad, asegurando que el euro digital no afecte la estabilidad financiera ni la transmisión de la política monetaria en la zona euro.
A corto plazo, el Eurosistema plantea iniciar los desarrollos de la plataforma tecnológica que dará servicio al euro digital. Conesa ha explicado que se espera lanzar un piloto hacia 2027, donde se podrá usar el euro digital en un «entorno real aunque controlado».
«Desde el Banco de España se sigue trabajando para cumplir con la obligación de estar preparados para emitir el euro digital sin mayores dilaciones en el momento en que así se decida», ha afirmado Conesa.
En líneas generales, ha defendido que es un «proyecto clave para adaptar el dinero de banco central a un mundo cada vez más digitalizado». También busca mantener un equilibrio entre dinero público y medios de pago privados, y continuar asegurando la «soberanía monetaria y estratégica».
