
Archivo – Decenas de personas hacen cola para contratar Letras del Tesoro, en el Banco de España. – Carlos Luján – Archivo
MADRID, 29 Mar. – Los analistas de los principales fondos de inversión coinciden en un punto sobre la guerra en Oriente Próximo en términos de inversión: los bonos del Estado han incumplido su función de activo refugio tras un mes de conflicto.
Concretamente, desde la jornada previa al inicio de los ataques —el 27 de febrero—, el rendimiento de las obligaciones de España a 10 años ha aumentado en casi un 19%, pasando del 3,064% en esa jornada al 3,640% actual, aunque en algunos momentos de la sesión del viernes llegó a rozar el 3,7%.
En el resto de Europa, la situación en las principales economías no ha sido mucho más favorable que en España. Así, el interés del bono italiano ha escalado un 24% en el mismo periodo, alcanzando el 4,075%.
Por encima del alza en España se posiciona el francés. El rendimiento de las obligaciones del Estado galo con vencimiento a 10 años ha subido en más de un 19%, hasta el 3,834%. Solo Alemania, uno de los grandes Estados del bloque comunitario, ha registrado una alza inferior al español, con un 17% de subida, ubicándose en el 3,099% en el mismo periodo.
Al otro lado del Atlántico, el rendimiento del bono de EE. UU., que ya se encontraba a niveles elevados debido al alto endeudamiento del país, ha repuntado más de un 11%, alcanzando el 4,43%.
«Cuando el problema es la inflación, los bonos no ofrecen refugio»
Las expectativas del mercado han pasado en apenas tres semanas de prever una bajada de más de 10 puntos básicos por parte del Banco Central Europeo (BCE) en 2026 a anticipar ahora subidas de 77 puntos. Del mismo modo, los precios implícitos de la Reserva Federal han oscilado de -60 puntos a +10, explicó el responsable de análisis de Generali AM, Vincent Chaigneau.
Para el analista, es preocupante que los rendimientos reales de los bonos del Tesoro a 10 años hayan aumentado más rápido que los umbrales de equilibrio de la inflación. En esta línea, el director de inversiones de renta fija de Aberdeen Investments, Luke Hickmore, detalló que si la inflación resulta ser más alta de lo esperado, los pagos de los bonos «pierden poder adquisitivo». En respuesta, argumenta que los inversores exigen «un mayor rendimiento para compensar».
«Cuando los precios de los bonos caen, los rendimientos suben. Esta dinámica ha quedado clara en las últimas semanas. A medida que los precios del petróleo han subido debido a las preocupaciones sobre el suministro, los mercados han ido revisando al alza sus previsiones de inflación. A su vez, los rendimientos de los bonos han subido en las principales economías», explicó.
En cuanto a la diferencia con otras situaciones de inestabilidad económica, como la reciente crisis derivada de la pandemia, Hickmore expone que esta vez es «diferente», ya que la crisis se debe a los precios de la energía y a la inflación, no a «un colapso de la demanda». Y concluye: «Cuando el problema es la inflación, los bonos no ofrecen refugio».
El mercado exige una prima mayor
A raíz de la inestabilidad geopolítica, se señala que en el mercado de bonos actual varias primas están aumentando simultáneamente: una, por la inflación más elevada; otra, por el plazo de incertidumbre; y una última, por el riesgo geopolítico que se suma a las anteriores.
Con todo, Chaigneau adelanta que los activos evolucionarán en función de cómo se desarrolle la guerra en las próximas semanas. Prevê que con un escenario de «distensión», las ganancias del dólar estadounidense —que se ha revalorizado más de un 3% respecto al euro— «se irían desvaneciendo y los activos cíclicos registrarían pérdidas».
Sin embargo, el responsable de análisis de Generali AM evita apresurarse al cambio y mantiene su «posición defensiva» en cuanto a la duración, a menos que el estrecho de Ormuz se «reabra por completo».
