
MADRID 16 Mar. – El Ibex 35 ha cerrado este lunes prácticamente plano, tras subir un leve 0,18%, hasta los 17.089 puntos. Esto contrasta con la caída del 0,1% que se registraba en la apertura, con el precio del petróleo estabilizado en torno a los 102 dólares.
Durante la jornada, la atención de los inversores se ha centrado no solo en la guerra en Oriente Próximo, sino también en las expectativas de cambios en la política monetaria de los bancos centrales que se reúnen esta misma semana. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) celebrará su reunión ordinaria el próximo miércoles, mientras que el jueves será el turno del Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón.
Respecto a las decisiones que tomen las autoridades monetarias, los analistas de Renta 4 prevén que todos los encuentros se salden sin cambios en los tipos de interés, a pesar del potencial impacto al alza en los precios debido al ‘shock’ energético provocado por la guerra en Oriente Próximo.
En este contexto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que un aumento del 10% en los precios de la energía, que se mantuviera durante un año, elevaría la inflación mundial en 40 puntos básicos, lo que podría impulsar ajustes al alza por parte de las autoridades monetarias. Además, desde Ibercaja indican que hay una mayor sensibilidad en el Viejo Continente. «Hace apenas un mes, el mercado daba por hecho que este año el tipo de intervención permanecería inalterado; a día de hoy, las expectativas de inflación llevan a los inversores a descontar que el BCE realice una subida de 25 puntos básicos antes de finales de verano e incluso una segunda antes de fin de año,» ha argumentado la jefa de Renta Fija de Ibercaja Gestión, Cristina Gavín.
A pesar de las estimaciones, los expertos coinciden en que la duración del conflicto y, en particular, el tiempo que el estrecho de Ormuz esté bloqueado —ruta por la que circula alrededor del 20% del crudo mundial— determinarán el impacto final de la guerra en el coste de vida y, por consiguiente, los cambios en el precio del dinero.
Sobre este paso marítimo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encontró rechazo a su petición de crear una coalición internacional para patrullar el estrecho de Ormuz y garantizar el tránsito de petroleros, tanto en Europa —por parte de Francia, Alemania, Reino Unido e Italia— como en Asia y Oceanía —por parte de Japón y Australia—.
Sin embargo, la negativa no ha disparado los precios del crudo. Al cierre de la Bolsa de Madrid, el barril de Brent se situaba en 102,24 dólares, un 0,85% menos, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzaba los 95,85 dólares, un 3% menos. Ambos recortes, aunque ligeros, se producen tras el anuncio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar más reservas estratégicas de petróleo «si es necesario», además de los 400 millones de barriles acordados el pasado miércoles.
Dentro del Ibex 35, Puig se ha posicionado como el principal valor alcista de la sesión, con un incremento del 4,90%, seguido de Merlín (+3,8%), Solaria (+2,88%), ACS (+2,42%) y Colonial (+1,67%). En el lado contrario, el ‘rojo’ se centraba en Amadeus (-1,57%), Cellnex (-1,02%), Telefónica (-0,7%), Acciona (-0,38%) e Iberdrola (-0,38%).
La evolución del resto de los principales mercados europeos fue mixta. Londres se elevó un 0,55%, y Fráncfort un 0,50%. Mientras, París subió un 0,31% y Milán, un 0,07%.
El debilitamiento de la renta fija y la fortaleza del dólar
En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono español con vencimiento a 10 años anota un ligero alivio al situarse en el 3,435%, frente al 3,495% registrado al cierre del viernes. Pese a ello, la prima de riesgo frente a la deuda alemana escalaba hasta los 51,3 puntos básicos. Desde el inicio del conflicto, los bonos del estado, instrumentos financieros que habitualmente canalizaban las salidas de capital de la renta variable, no han registrado el comportamiento esperado.
«Los bonos del Estado no están actuando como valor refugio; los rendimientos se muestran atractivos, pero no lo suficiente como para que invirtamos nuestra posición defensiva en materia de duración,» ha argumentado el estratega senior de renta variable en Generali AM, Michele Morganti. Así, desde que comenzó el conflicto, las obligaciones del estado español a 10 años han elevado su rendimiento en casi un 12%, al pasar del 3,064% el día previo al ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, al 3,435% al cierre de este lunes.
Entre los activos que sí han mantenido su faceta de activo refugio, destaca el dólar. La moneda norteamericana se ha apreciado casi un 3% respecto al euro desde el inicio del conflicto, captando la atención de los inversores. «La divisa americana sigue ganando terreno a pesar de que la Fed es prácticamente el único gran banco central del que aún se espera un recorte de tipos este año, en lugar de subidas. Este comportamiento se explica en gran medida porque Estados Unidos es exportador neto de petróleo,» argumentan desde la fintech Ebury. Pese a ello, al cierre de la sesión de la Bolsa de Madrid, el euro se apreciaba levemente un 0,69% y el tipo de cambio se negociaba a 1,1496 ‘billetes verdes’ por cada euro.
El papel del oro y las criptomonedas
Por su parte, el oro, considerado la principal reserva de valor en contextos de volatilidad e incertidumbre geopolítica, se mantiene en el entorno de los 5.000 dólares la onza, alejándose de los 5.400 ‘billetes verdes’ que alcanzó en los días posteriores al inicio de las hostilidades en Oriente Próximo. A pesar del ligero retroceso, el responsable de inversiones de UBS Global Wealth Management, Mark Haefele, mantiene «una visión positiva sobre el oro» y cree que «el metal amarillo sigue siendo un diversificador eficaz de cartera».
En el caso de bitcoin, la criptomoneda se ubicó este lunes en torno a los 73.400 dólares, lo que implica una subida de más del 11% respecto a los valores previos al ataque conjunto de Israel y Estados Unidos a Irán. «Los datos revelan una entrada significativa de capital procedente de nuevas direcciones, lo que suele interpretarse como una señal de capital fresco entrando en el mercado,» justificó el analista de Mercados de eToro, Javier Molina, quien subrayó que «el bitcoin sigue avanzando en su proceso de institucionalización, mientras la infraestructura financiera que rodea a los activos digitales continúa expandiéndose».
