El presidente de Duro Felguera, Eduardo Espinosa, ha trasladado a los empleados un mensaje de confianza en la viabilidad de la empresa y su futuro. En una carta remitida a la plantilla, agradeció la paciencia demostrada durante el proceso de reestructuración que contempla la reducción de la plantilla a la mitad, pasando de 1.005 empleos a 500.
Espinosa ha afirmado: «Deseo trasladaros confianza en la compañía y en su futuro. Esperamos que, completados los próximos pasos, se abra una nueva etapa para Duro Felguera». Esta reducción se da tras los despidos derivados del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en el que se incluirán 180 empleados en España, además de 53 salidas en otros países.
El consejo de administración de Duro Felguera aprobó el plan de reestructuración, que representa un hito tras casi un año de trabajo «muy intenso» en frentes jurídicos, financieros y operativos, con la colaboración de varios actores. Espinosa subrayó que «la continuidad de esta empresa emblemática y la apuesta por la actividad económica es preferible, con mucho, al concurso».
Aprobación del plan y próximos pasos
Aunque el acuerdo alcanzado genera satisfacción, el presidente advirtió que aún queda camino por recorrer, pues el plan debe someterse al periodo de votación de los acreedores y, posteriormente, presentarse en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón, encargado del procedimiento concursal. Este juzgado decidirá sobre su homologación, y la empresa tiene plazo hasta el 31 de octubre para ello.
Ejecutando el ERE
Duro Felguera llegó a un acuerdo en agosto con la comisión negociadora del ERE que afectará, finalmente, a 180 empleados de la firma en España. «El proceso se encuentra en fase avanzada de ejecución», ha indicado la compañía en el plan de reestructuración, enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El coste total estimado del ERE asciende a 5,5 millones de euros, cifra que ha sido plenamente considerada en las proyecciones financieras del plan. Una vez finalizado, el grupo operará con aproximadamente 500 empleados, adaptándose a su volumen proyectado de negocio, lo que significa una reducción del 50 % de la plantilla.
Ahorros y eficiencia en la operación
El ahorro anual derivado de la reducción de personal y otros costes indirectos se estima en 10 millones de euros, generando así una mejora estructural en márgenes y flujo de caja operativo. Además, la empresa asturiana ha comunicado que hay 53 salidas pendientes en otros países, lo que complejiza aún más la situación laboral de la compañía.
Un proceso laborioso y complejo
Según fuentes de la compañía, el proceso ha sido «muy complejo». Han trabajado intensamente durante casi un año, pues había que coordinar simultáneamente tres planos: jurídico, operativo y financiero, así como alinear a múltiples partes interesadas, incluyendo clientes, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), bancos, proveedores y el comité de empresa.
El resultado es un plan equilibrado, que asegura la continuidad de Duro Felguera y, al mismo tiempo, protege el empleo y la actividad económica en la región. Espinosa afirmó que se han abordado cuestiones relativas a los proyectos en Iernut, Rumanía, y Djelfa, Argelia. En el caso de Djelfa, se ha establecido un plazo adicional de tres meses para alcanzar un acuerdo, tras el cual, y si no se logra, el plan prevé la finalización definitiva del proyecto.
